El carnaval, la fiesta y sus detractores

El mismo día que se realizaba el corso oficial por la Avenida de Mayo, Ricardo López Murphy, actual diputado nacional por la Ciudad, criticó en su cuenta de Twitter al gobierno porteño por el “gasto superfluo” en organizar el carnaval, así como los contenidos de una murga. El jueves, conversamos con Nacho y Carla, dos referentes de la murga Los Pitucos de Villa del Parque y Devoto. Aquí, sus opiniones sobre los dichos

La murga Los Pitucos de Villa del Parque y Devoto cumplió 25 años. Si algo caracteriza a los Pitucos, además de su personalidad como murga, es la coherencia a lo largo de los años sosteniendo una conducta solidaria y de defensa de los derechos humanos. Durante el tiempo que duró el movimiento asambleario surgido a partir del 19/20 de diciembre de 2001, vistió con sus colores actividades surgidas en los años siguientes, 2002-2004, organizadas por la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Villa del Parque. Pero, su conducta solidaria no se circunscribe a los barrios de origen y traspasa largamente la imaginaria frontera de la General Paz.
El jueves 23 de febrero, después de dos corsos en la tradicional esquina de Marcos Sastre y Baigorria, invitados por la Comuna 11 subieron a la plaza Aristóbulo del Valle y actuaron en el SUM Julio Cortázar. Una vez finalizada la actividad, con la agitación aún en los cuerpos y la alegría en los rostros, Nacho y Carla, dos referentes actuales de la murga, conversaron con nosotros.

Justo 48 horas antes, el 21, Ricardo López Murphy, actual diputado nacional por la Ciudad y ex Ministro de Economía de De la Rúa en 2001, expresó su repudio al carnaval y criticó en su cuenta de Twitter el “gasto superfluo” y le pidió al gobierno de Rodríguez Larreta “Basta de financiar tonterías”.
Les pedimos a Nacho y Carla su opinión sobre las palabras de este economista ultraliberal: “No se dan cuenta que el carnaval de Buenos Aires es un carnaval histórico, desde la época de Rosas viene. Las prohibiciones que tuvimos fueron en la dictadura, fue en época de represión, acá se quiso borrar el carnaval y la gente se olvidó del carnaval en Buenos Aires. Entonces, lo que dice López Murphy representa a los que les gusta la foto de Gualeguaychú, de Jujuy, de Brasil. Les parece atractivo, pero no les parece atractivo el carnaval porteño.”. señaló Nacho.
Luego agregó “Me parece que López Murphy tiene un panóptico muy corto, no tiene una visión real de lo que está pasando en la sociedad. Lo que diga me tiene bastante sin cuidado, porque más allá de ser un representante político está encerrado en una caja, no es popular, no está con las masas, no está en la calle, se maneja en una elite. Yo le digo que el carnaval es una inversión: pibes que salen de la calle, pibes que aprenden música, aprenden arte, compañerismo, unión, familia. Todo eso, gracias a la murga, gracias a los clubes de barrio. Entonces no es gasto, es inversión”

En relación a esto Carla explicó: “La murga es un espacio de contención en todos los barrios, es una herramienta de contención para los chicos del barrio, para la gente del barrio y para quien se quiera sumar. Creo que los dichos de López Murphy son un cierre a toda la provocación que venimos sufriendo este año. Las murgas somos parte del patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires, pero nunca se tomó como tal. Nos detenemos en un corte de calle y no lo que realmente las murgas le dan al pueblo, que es un espectáculo totalmente gratuito, popular, que la gente pueda salir a la calle a festejar y lo que se quiere cortar es exactamente eso.”
Retomando la definición de panóptico muy corto aplicada por Nacho respecto a la visión social del diputado, explicaría también la eyección de López Murphy del ministerio de economía en 2001, porque en 15 días que duró en el cargo supo aglutinar en su contra sujetos tan diversos como estudiantes secundarios y universitarios, empresarios vinculados a la producción nacional y ruralistas, trabajadores y trabajadoras estatales y del sector privado.
En su tweet, López Murphy también dijo que los desaparecidos «no fueron 30.000»: “Nosotros como murga decimos, primero: son 30.000, son 30.400 porque falta el reconocimiento de un montón más, y es una barbaridad volver a discutir, como lo planteó Lopérfido (Darío Lopérfido-ministro de Cultura de CABA en 2016). Vienen con el mismo discurso berreta, cuadrado a discutir un número, sinceramente a esta altura…” indicó Nacho y Carla agrego: “El repudio ya es general, porque si cuestionás los 30.000 el repudio es general. Hay cosas que no se pueden olvidar y si hay algo que tiene esta murga es memoria”

Mientras conversábamos, el breve corso en la plaza iba perdiendo su fuerza, pero no el bullicio que dejaba atrás como estela. Y entre medio de vecinas y vecinos que continuaban con el baile iban las “Tías pitucas”. Con sus 66 y 68 años, Mirta y Silvia calzaban sus trajes en una tarde sofocante, mientras continuaban agitando las sombrillas con los colores de la agrupación y mostrando la diversidad inexplicable que la murga contiene. Y sin importarles las miradas cortas, estrechas y antipopulares.
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