Crece el rechazo a los aumentos de tarifas
Nuevamente varias esquinas de la capital federal fueron escenario de ruidazos y cortes. Vecinas y vecinos se autoconvocaron ayer viernes en varios barrios porteños y esta vez la protesta contra los incrementos en tarifas se extendió también al Gran Buenos Aires. Los aumentos siguen haciendo ruido en la población, a pesar de que tanto Vidal como Rodríguez Larreta anunciaron que se harán cargo de los subsidios a las franjas de ciudadanos más marginados.
La protesta creció en relación al viernes de la semana pasada. En varios de los barrios de las comunas 11 y 15 se hizo sentir el cacerolazo propuesto desde varias organizaciones, como la Coordinadora de Asambleas Barriales, el Observatorio del Derecho a la Ciudad, Argentina en Red y el Movimiento Comunero. Las esquinas elegidas pueden ser consideradas históricas para este tipo de reclamos, tal el caso de Artigas y Monroe en Villa Pueyrredón o la de Nazca y Jonte, en Villa del Parque. Con más vecinas y vecinos que hace siete días, los manifestantes bajaron a la calle y cortaron completamente la zona. Otras esquinas emblemáticas de la ciudad nuevamente tomadas por los vecinos fueron San Juan y Boedo, Acoyte y Rivadavia, quizá la protesta más numerosa, Corrientes y Medrano, Corrientes y Scalabrini Ortíz, Corriente y Ángel Gallardo, Cabildo y Juramento, Rivadavia y Pedernera, Defensa e Independencia, Monroe y Triunvirato, Lacroze y Alvarez Thomas, Caseros y La Rioja. El panorama general mostró a miles de habitantes porteños levantando consignas contra el tarifazo, con el acompañamiento ya clásico de las cacerolas sonando. Al ruido se sumaron buena parte de los automovilistas que debían cambiar el recorrido para poder continuar su camino. Las protestas se extendieron por las redes virtuales y fueron compartidos videos y fotos en Instagram, facebook y/o twitter con hashtags como #RuidazoNacional, #NoalTarifazo y #Cacerolazo, entre otros.
El cacerolazo arrancó a las 20 horas y se extendió por el término de dos horas. A diferencia con el de la semana pasada, la protesta contra el aumento de tarifas se hizo sentir también en varios barrios del Gran Buenos Aires. La Plata, Hurlingham, Morón, San Martín y Esteban Echeverría fueron algunos de los distritos donde también se destacó el ruidazo y en particular en las inmediaciones de la quinta presidencial de Olivos.
Esta nueva protesta llegó a pesar de que Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal anunciaron que tanto la CABA como la Provincia de Buenos Aires absorberán los hogares donde rige la tarifa social. Esta carga que sale de los libros de Nación, va a parar a la ciudad y la provincia y ambas suman unos 12.500 millones de pesos para el presente año, solamente en las boletas de Edenor y Edesur. El peso mayor se lo lleva la provincia de Buenos Aires, dado que para el Estado porteño la erogación ronda los 600 millones de pesos para todo 2019. El cargo a provincia y ciudad se anunció a pesar de que el traspaso formal se encuentra demorado por cuestiones formales, según consignan varias fuentes. No está claro aún quien controlará a las empresas concesionarias y de que modo se establecerán los mecanismos para el control ciudadano en el futuro, a estas mismas empresas.
En particular en la Ciudad de Buenos Aires, la moderada incidencia del traspaso de los subsidios explica también donde pega el aumento de tarifas: clase media-media baja, pequeños comerciantes, PyMES, clubes barriales de todo tipo, quienes en buena medida fueron los que poblaron anoche las esquinas con sus cacerolas.
HyC
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