La crisis se refleja en los barrios
Según el INDEC, entre enero y mayo la canasta básica registra un incremento del 13%, mientras que la canasta alimentaria tuvo una suba del 12,5%. La sensación en los bolsillos es mayor, como siempre sucede y como se refleja en los negocios de varios barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La conjunción del aumento de tarifas y de la caída del consumo ha producido un efecto “democrático” en el que no ha quedado rubro sin tener un exponente que haya tenido que cerrar.
La Canasta Básica Total (CBT), que define el nivel de pobreza, se ubicó en mayo último en 18.833,55 pesos, tras aumentar 3,2% respecto de abril último, informó el lunes el INDEC. En tanto que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define el nivel de indigencia, se ubicó en mayo en los 7.473,63 pesos, y aumentó 4,8%, respecto de abril. El incremento de ambos indicadores promedia en los últimos doce meses el 27% y, como sabemos, no da muestras de detenerse.
Los números son solo el comienzo. Detrás de las estadísticas están quienes se enfrentan a la imposibilidad de pagar con sus salarios tarifas, viajes en colectivos, alquileres. Y el impacto individual de políticas económicas que alcanzan a toda la población, se hace sentir también en los negocios y pequeñas empresas barriales.
Un recorrido por la Avda. Nazca muestra como en la zona comercial, denominada a cielo abierto, ya hay varias persianas bajas. El caso de la pizzería El Hornito es paradigmático porque estaba en ese lugar del barrio desde hacía alrededor de 20 años. Lo mismo con una casa de venta de empanadas, casi en la esquina de Nazca y San Blas, con una antigüedad similar. Un recorrido por la Avda. Alvárez Jonte da los mismo resultados y la misma variedad de rubros. Ferreterías, locales de Rapipago, verdulerías, venta de artículos de computación, pequeños electrodomésticos, ropa y accesorios. Un caso de cierres que impactó en los vecinos fue el que se produjo en la Avda. Angel Gallardo entre Hidalgo y Acoyte. Allí en poco más de una semana cerraron tres locales contiguos, dejando un impactante vacío de persianas bajas. Algunos, muy pocos, cambian de local para abaratar el costo del alquiler. Otros, los mas, simplemente cierran y la suma de esos cierres significan decenas de puestos de trabajo menos.
Julián Moreno, presidente de la delegación Buenos Aires de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios, confirmaba a Hormigas y Cigarras esta apreciación, “Estamos igual que los trabajadores – manifestó – El destino de las PyME es el destino de los trabajadores. Cuando hay poder adquisitivo, hay mercado interno y del mercado interno viven las PyME, o la gran mayoría. Las PyME somos un actor importante que movilizamos los barrios. La mayoría de las empresas argentinas tiene menos de diez trabajadores. Hablamos que la mayoría son talleres mecánicos, comercios, panaderías y allí trabajan vecinos o parientes. Entonces, una PyME no cierra cuando un número no le da y listo. Muchos empresarios PyME tiene hipotecada su casa. Cuando una PyME cierra es probable que el empresario quede en la calle, sin empresa y sin casa”
Las PyME van hacia el segundo persianazo nacional con el que adherirán el próximo lunes al paro convocado por las principales centrales obreras.
La situación de las empresas recuperadas acompaña la situación general. En conversación con Eduardo Murúa, referente del Movimiento de Empresas Recuperadas en Argentinta, señaló que
“La situación crítica de nuestras empresas, producto de la recesión, los tarifazos y la apertura de importaciones que impone el Gobierno nos obliga a luchar con toda nuestra fuerza y determinación de la forma que mejor entendemos nosotros la lucha, ocupando y trabajando para resolver los problemas”.
HyC
Artículos relacionados
Destacado
Entrevistas
Entrevistas
Clima
Staff













