Y llegaron las planteras

Que no es el arbolito, pero parece como el primer paso necesario para que las cuadras de Marcos Sastre que van de Nazca hasta Helguera tengan algún día la sombra que los vecinos piden desde hace 10 años. Fue en 2015 cuando la vecina Eufemia Muñoz presentó el primer pedido para plantar un árbol, luego vendría la juntada de firmas y las recurrentes visitas a la sede comunal. Finalmente, la semana pasada comenzaron a abrir espacios para los árboles en esas cuadras
La semana pasada, y para alegría de vecinas y vecinos, comenzaron a abrir planteras en las veredas de la calle Marcos Sastre, entre la Avenida Nazca y la calle Helguera. Son dos cuadras con poca o ninguna sombra, nada de verde. Pero esta alegría de hoy tiene su historia detrás. En Marcos Sastre casi Nazca vive Eufemia Muñoz (*). En 2015 se cansó de que su cuadra fuera un páramo. Creyó que bastaba con seguir las instrucciones e hizo los trámites para que le devolvieran la plantera al frente de su edificio y allí plantaran un árbol, de preferencia nativo. Pero no sería tan simple.

“La primera vez fue en 2015, contaba con la aprobación de mis vecinos y la intención era que nos abrieran una plantera y nos plantaran un árbol en la puerta de mi edificio. No llevé firmas ni nada, fui sola. Me dieron los detalles de la plantera, las medidas, no son las mismas y dependen del ancho de la vereda, qué tipos de árboles se pueden plantar y que la iban a hacer. Tengo todos los detalles”, recuerda Eufemia.
Pasó un año y reiteró el pedido y en esta ocasión le dijeron que le iban a mandar a alguien para hacer el trabajo: “Yo me fui afuera, dejé al portero de encargado, a una chica que era agrónoma también de encargada por si llegaba alguien. Y en ese momento fue todo muy confuso, porque me mandaron una nota después de haberme mandado las medidas y todas las cosas que iban a hacer. Lo tengo todo documentado, porque guardé todo”, explicó.
La respuesta de 2016 resultó tan confusa que no se sabe si le dicen que la van a plantar o que no o que pasaron y no había nadie, cosa que raya lo absurdo porque la plantera va en la vereda y no dentro del departamento. O que había que esperar que apareciera la especie adecuada para la cuadra. Muñoz por su parte, confiesa que en ese momento tenía 70 años y estaba muy activa en su profesión y recién años después adquiriría más conocimientos sobre plantas.

En los años siguientes las presentaciones tuvieron respuestas de la misma calidad de absurdo, porque le contestaron a Eufemia que el asunto ya estaba resuelto, que ya habían pasado y lo tenían como hecho. Sí pasaron por la cuadra para sacar los pocos árboles que quedaban, alguno porque estaba enfermo y otros sin explicación. Efumeia aprovechó para hablar con una ingeniera a cargo del operativo. Le pidió que se acercara hasta el frente de su edificio y constatara que el asunto no estaba resuelto, pero al parecer la ingeniera nada pudo hacer para torcer la verdad de sistema informático: allí había un árbol.
Así pasaron los años, entre otras cosas Eufemia fue conectándose con instituciones diversas que se ocupan del arbolado, todas por fuera del tejido oficial del Estado porteño. De esta manera juntó consejos y llegó a la conclusión de que es básico y elemental juntar firmas. El 7 de octubre de 2023 regresó de su luna de miel y ese mismo día llamó al director de Árboles sin fronteras. “Lo primero es juntar firmas – me dijo – Primero en su edificio”. Y así empecé a juntar firmas, pero me dije: “ahora no voy a ir por un árbol, voy a ir por muchos árboles”, pensando también en los nietos.” Y la solicitud de febrero de 2024 fue para armar planteras y plantar árboles por Marcos Sastre, desde Nazca hasta Campana.
Como ya sabemos, 2024 tampoco fue el año ideal para plantar esos árboles, cosa que parece resolverse ahora, en este mes de junio de 2025. La semana pasada, Eufemia Muñoz sorprendió a todo un grupo de vecinos al comunicar con alegría: “Aleluya, gracias a ustedes y a la iniciativa de los vecinos de Marcos Sastre se colocaron planteras, tanto al 2900 como al 3000”. Comenzaría a cerrarse de esta manera una historia que tiene ribetes absurdos, pero que finalmente resulta estimulante por el ejemplo de Muñoz por la persistencia, la perseverancia para conseguir un objetivo.
* Eufemia Muñoz es psicóloga. Actualmente es terapeuta familiar, atiende jóvenes y familias.. También facilita Constelaciones Familiares
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