Encuentro con la maestra internacional Anna Scarsi

Anna Laura Scarsi, del Club de Ajedrez Villa del Parque, se coronó en los primeros días de diciembre campeona sudamericana femenina sub 18 y con esta conquista se convirtió en Maestra Internacional. En el día de ayer, junto a su madre y a su profesor conversó con la prensa barrial en la subsede de la Comuna 11
En la mañana de ayer, viernes 27 de diciembre, a instancias de la juntista Antonella Guzzini, la prensa barrial de la Comuna 11 tuvo la posibilidad de compartir una charla con la joven Anna Laura Scarsi, formada en el Club de Ajedrez de Villa del Parque. El encuentro con la brillante ajedrecista se realizó en la subsede de la Comuna 11, Ricardo Gutierrez 3254. Scarsi viene de ganar el torneo sudamericano en la categoría femenina sub 18 que se celebró en la ciudad de Colonia del Sacramento – Uruguay – entre el sábado 07 y el viernes 13 de diciembre. La obtención del título por parte de Anna Laura le trajo también el título de Maestra Internanacional.
En el centro de la imagen Carola, la mamá de Anna
Durante la charla estuvo acompañada por su mamá, Carola, y por su profesor, Gustavo Aguila, actual presidente del Club de Ajedrez de Villa del Parque. Sencilla, directa y concreta en sus respuestas, Anna recordó que se acercó por primera vez a los trebejos a los seis años y a partir de ahí creció la pasión por el ajedrez: “Empecé a jugar cuando tenía seis años, en un taller en mi escuela. A los siete empecé a jugar los tornes escolares de acá, de capital y a los ocho empecé a ir al club de Villa del Parque. Le dediqué bastante tiempo, jugué muchos torneos con partidas que duran tres horas y media o cuatro horas. Todo eso desde los nueve años. Tomé muchas clases y sí, me perdí de otras cosas, pero bueno, fue una elección”, sintetizó.
Junto a Anna Scarsi, Gustavo Aguila
Carola, la mamá de Anna, recordó que en los comienzos no le iba muy bien: “Ella empezó en un programa de ajedrez escolar, en un taller. Empezó con un amigo y el amigo ganaba y se iba con el trofeito y ella no. Quedaba en el puesto veinte, ponele y yo le decía “vos querés seguir viniendo”. Hasta que un día ganó”
Para Anna todo lo concerniente al ajedrez es bello, es atrapante: “Me gusta todo, razonar las posiciones, preparar las partidas, jugar en general. Con el talento no basta, te puede servir por un tiempo, pero si no estudiás no te va a servir”, dijo. Su carrera hasta el presente incluye otros torneos internacionales de partidas largas a los que asistió acompañada por su mamá y su profesor. El de Colonia es el primero al que concurrió sola.
El sudamericano
Mesas largas distribuidas en una cancha de basket con alrededor de 15 tableros cada una. Los jugadores sentados uno muy cerca del otro y cada uno con el contrincante enfrente. Ese es el ámbito donde se disputaron las partidas y quisimos saber cual es el clima que impera; “Todos los que estamos ahí estamos callados, el tema es a veces los papás que se ponen en la ventana y los árbitros los echaban. Un papá abrió la puerta y se puso a sacar fotos”, explicó Anna y su profesor agregó que “En general la lucha nuestra como docentes es siempre más con los padres que con los chicos. Los chicos entienden enseguida. Cuando no hay que mirarlos que no hagan una seña o algo por el estilo”
En los torneos internacionales las normas son estrictas y las intervenciones de terceros no existen, “Si mi profesor me quiere dar un agua o algo, se la tiene que dar al árbitro fuera de la sala de juego y el árbitro me la da a mi. Y en cada partida me hacían un detector de metales, antes de jugar y después de jugar.” El otro punto que se destacó durante la charla fue el de la fortaleza mental para no perder la concentración o para reiniciarse internamente si se pierde una partida: “Si gano la primera no lo reinició – sonrió – sigo de largo. Si perdés una partida que debiste haber ganado no es tan fácil para retomar, pero la otra partida es completamente distinta, ni siquiera va a ser del mismo color seguro. Entonces me intento olvidar de la partida anterior cuando juego y ya está”. Lo hace parecer fácil, pero uno sospecha que no es tan fácil y que es ahí donde interviene la constancia y el entrenamiento.
Los costos y la ausencia de apoyos
En el caso concreto del sudamericano disputado en Colonia, al alto costo de inscripción en dólares se le agregó que los participantes debían elegir obligatoriamente entre cuatro ofertas hoteleras que son de las más caras de la ciudad uruguaya. La que respondió fue Carola: “En el caso de Anna viajó como jugadora oficial. Eso hace que lo que es alojamiento y todo eso la Federación Argentina de Ajedrez le paga el 60%. Eso porque era oficial y hay un jugador oficial por categoría. Lo que era el traslado lo tuve que pagar en agosto y gestioné en deportes el reintegro, que todavía no me lo pagaron.” En esta ocasión la mamá no viajó y dio dos motivos, que ella tenía casi 18 y que era carísimo. Tampoco la acompañó Aguila, dado que el bolsillo impone sus límites.
Antonella Guzzini – Anna – Gustavo
El campeonato sudamericano obtenido le abre a Anna otras perspectivas. Por ejemplo, en el próximo campeonato sudamericano sub 20 es invitada, pero Anna aclaro que no le pagan el pasaje. “Yo por ejemplo, quiero ir al mundial pero no puedo porque es carísimo todo, el pasaje y todo lo demás. Se juega en Montenegro.” Desde el club ayudaron en otras oportunidades: “Hicimos en el club un torneo recaudación todo para ella”, explicó Gustavo. Pero claramente no alcanza y los jóvenes talentos dependen de sí mismos y de los sponsors que puedan conseguir ante la ausencia de políticas de fomento estatales.
Gustavo Aguila caracteriza el trabajo que se hace en las escuelas como fantástico, “…hay 220 escuelas que tiene ahora taller de ajedrez. Es complicado a veces manejar el entusiasmo del chico en la escuela y el paso a lo deportivo, pero el ajedrez escolar cumple para mi una función maravillosa”. El club tiene un blog para contactarles y seguir de cerca las actividades http://clubdeajedrezdevilladelparque.blogspot.com/
Cuando se le pregunta a Anna por su futuro responde sin dudar que se inclina hacia las ciencias duras, futuro que comienza mañana, porque ya terminó el secundario. Y en paralelo, cuando Aguila mencionó que en la historia del ajedrez argentino hay hasta ahora sólo tres mujeres que hayan obtenido el título de Gran Maestra Internacional: Claudia Mura, Carolina Luján y Candela Francisco, los ojos de Anna también se encienden y analiza los pasos que la separan de ese título internacional.
Artículos relacionados
Destacado
Entrevistas
Entrevistas
Clima
Staff

















