Un pasito pa’trás

La ciudad volvió desde el sábado a la situación de proximidad de la etapa 2, con algunas variantes. Los pasos que comunican con el Gran Buenos Aires se redujeron a poco más de la mitad. Los gastronómicos del barrio deberán guardar las mesas y sillas de la vereda hasta el mes próximo. Las clases presenciales se retomarán en junio y estos tres días se recuperarán entre el 20 y el 22 de diciembre
Con una mañana de sábado ventosa y lluviosa, con una alerta de ciclón que no pasó de viento fuerte pero alcanzó para abatir algunos paraguas que quedaron en las veredas, nuestros barrios amanecieron con una imagen que hubiéramos querido olvidar, la de todos los negocios no esenciales abiertos pero de las puertas para afuera, con los bares y peluquerías cerrados, con los gimnasios y clubes vacíos y con la prohibición de vernos cara a cara en tres dimensiones. La Avda. Nazca, principal acceso de camiones desde la zona norte, se vio vacía en comparación con el flujo habitual.
La alerta ya estaba dada por la multiplicación de casos de coronavirus. El viernes los números de la ciudad bajaron un poco, pero la ocupación de camas ese día siguió siendo alta; el 76,1% en las terapias intensivas del sistema público y el 43,7% en moderados.
Esta vez las restricciones establecidas hasta el 31 de mayo fueron consensuadas e incluyeron la suspensión de clases presenciales por los tres días hábiles que le quedan al mes. En el caso de CABA estos días se recuperarán presencialmente entre el 20 y el 22 de diciembre.
Las medidas
El gobierno porteño dio a conocer las medidas que se aplicarán en su territorio, incluso antes de que se diera a conocer el DNU presidencial.
Estarán prohibidos los encuentros sociales en todos los ámbitos.
El transporte público sigue siendo exclusivo para los trabajadores de tareas esenciales y se reforzarán los controles en accesos a subtes y paradas de colectivos.
Sólo se permite la circulación para actividades de cercanía como ir a la farmacia, a comprar algo a un comercio o a la plaza del barrio a caminar, sin permanencia.
Se cerrarán con un vallado 71 accesos y egresos a la Ciudad, sobre un total de 127. Los habilitados quedan para quienes tengan permisos que serán requeridos por la Policía de la Ciudad y las Fuerzas Federales.
Los comercios esenciales van a seguir abiertos con los protocolos vigentes.
Los comercios no esenciales pueden trabajar, pero de la puerta hacia afuera.
Los locales gastronómicos podrán trabajar en la modalidad de delivery o retiro en el local, y de la puerta para afuera.
En el caso de la construcción y la industria, van a estar limitadas de acuerdo a lo establecido por el DNU del Gobierno nacional.
Van a cerrar los clubes y no estarán habilitadas las ceremonias religiosas.
En los edificios que los tengan deberán quedar cerrados los espacios comunes (SUM, parrillas, gimnasios) para evitar las reuniones sociales, que no están permitidas en el ámbito privado.
Las medidas se tomaron con el escenario de fondo de la promesa de vacunas que pongan moderación, mitiguen los efectos del Covid-19. Mientras tanto, no faltan vecinas y vecinos que crean que la pandemia no existe y estén dispuestos a exponerse con efecto multiplicador.
HyC
Artículos relacionados
Destacado
Entrevistas
Entrevistas
Clima
Staff














