Paso de Dos – La obra de Tato Pavlovsky en versión de Carolina Pavlovsky

Pasó de Dos, la obra de Tato Pavlovsky se está presentando en el Camarín de las Musas dirigida por su hija, María Carolina Pavlovsky. La versión cambia parcialmente texto por contexto lo que arroja un resultado de alto impacto en el espectador que no se recostará en su silla por 60 minutos. Se puede ver el próximo domingo a las 20 horas en Mario Bravo 960
Un torturador y su prisionera, amor y odio, se sumergen en una intensidad desconocida para ambos hasta entonces. Eduardo “Tato” Pavlovsky escribió y estrenó Paso de Dos en 1990. Plantea un reencuentro entre El y Ella donde se desnudan sentimientos complejos y ambiguos. ¿Síndrome de Estocolmo? ¿La violencia que cambia de manos es una fantasía de la víctima o es real? ¿Ellos en el pasado y ellos en el presente? ¿Realmente ellos en el presente?
Carolina Pavlovsky es Licenciada en psicología, psicodramatista, coordinadora grupal, bailarina, coreógrafa. Esta es la primera vez que dirige una obra de teatro y mucho de lo que es aparece en escena. Finalizado el espectáculo tuvimos la oportunidad de conversar con ella y la primera pregunta apuntó a si ella reprodujo la puesta de escena original.
“La puesta original la dirigió Laura Yusem y actuaba Tato (Pavlovsky) y su mujer (Susy Evans), pero el personaje de ella estaba disociado, el texto lo decía una actriz en la tribuna y ella ponía el cuerpo muerto en una especie de chiquero. Y acá…primero tuve que sintetizar un poco la obra porque yo quise que ella dijera el texto. Pero al mismo tiempo quería que la historia se contara con los cuerpos y de la única manera era que hubiera ciertos momentos de interacción”, comenzó la directora.
Y esa interacción es la que detiene la respiración en el espectador, es la que hace maldecir entre dientes mientras el torturador acciona sobre el cuerpo de su víctima, es la que no permite relajarse. Tanto cuando el cuerpo femenino es torturado, como cuando se invierten los roles y quien tortura manifiesta sentimientos de profundo deseo sobre su víctima y se entrega a la respuesta violenta de Ella. Ahora bien ¿Esto está sucediendo? ¿Él realmente se entrega o sólo está en la cabeza de Ella, sólo se trata de un empoderamiento imaginario sea por la razón que sea?
“No está claro en el texto. Lo que trabajé mucho con los actores fue cuando me preguntaban ¿eso cuando pasó? Yo les decía, es atemporal. Imaginen que estamos trabajando teatro ciencia ficción. Mi intención era crear visualmente cosas que yo vi en cine y vi muy poco en teatro. Es como si fuera “El día de la marmota”- les dije – es una escena que se puede repetir eternamente, ustedes están encerrados eternamente en esa celda. El no tiene salida desde el principio y al final tampoco y ella cuando dice “No te voy a nombrar” es porque se murió … o no”, explicó Pavlovsky.
De acuerdo a la mirada de la directora, la relación torturador-víctima se puede dar en cualquier época y en cualquier lugar donde haya un campo de concentración. Además, entiende que también puede ser cualquier sexo en cualquier rol “Qué hago si se me cayó un actor – se preguntó – pongo una mujer o un hombre y alguien me dijo “no importa, son un cuerpo”.
Respecto concretamente a su rol, a esta primer obra que dirige, Pavlovsky dijo que “Soy psicóloga y psicodramatista, dirigí danza, pero de teatro esta es la primer obra que dirijo. Pero me sirvió trabajar con grupos porque la obra en algún momento comienza a ser una máquina grupal. No es ya del director, el director va a tener que tomar la forma que se tiene de interpretarlo”. Ante la pregunta de como se sintió en esta su primera vez, agregó que “Me encantó. A pesar de que el tema es cruel yo disfruté muchísimo. Disfruté trabajar sobre la estética mucho, me gusta que sea un teatro con el que la gente se conmueva, que vea quizá crueldad.”
La obra cuenta con las notables actuaciones de Andrea Martínez y Alejandro Robles en una participación en la que los actores son sujetos de la propia trama.
La entrada cuesta $8.000 y se puede sacar por Alternativa Teatral. Ficha técnica: Asistente de dirección, Mariela Cuevas – Música, Manuel Badano – Iluminación, Victor Chacon – Fotografía, Nacho Lunadei – Dirección y coreografía Carolina Pavlovsky
Queda una función, el próximo domingo 28 de abril a las 20:00 en El Camarín de las Musas, Mario Bravo 960. Es posible que tenga una continuidad en mayo, veremos, lo seguro, es que el domingo próximo es la última función de una obra conmovedora.
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