Avellaneda y Nazca; más policías que manteros

Con saturación policial el Gobierno de CABA disuadió a los manteros de esa zona comercial del barrio de Flores, de llevar a cabo acciones directas. Ayer y por tercer día consecutivo, organizaciones que nuclean a vendedores ambulantes y de la vía pública se habían convocado en la esquina de Nazca y Avellaneda. Reclamaban el fin de la represión policial y posibilidades de trabajo
Ayer, la zona de Nazca y Avellaneda amaneció envuelta en un enorme operativo de la Policía de la Ciudad que incluía micros con personal antidisturbios y motorizados armados con escopetas y visibles cartuchos de bala de goma y camiones lanza agua. También se vio mucha presencia de agentes de la Agencia Gubernamental de Control (AGC). Los efectivos estaban concentrados sobre la Avda. Nazca entre la Avda. Avellaneda y prácticamente las vías del ferrocarril Sarmiento, pero un recorrido por otras calles comerciales, Argerich, Bogotá, mostró también mucha presencia policial.
Sobre las vías del Sarmiento, más discretamente distribuidos, esperaban efectios de la Policía Federal.
En tanto, y en la medida que avanzaba la mañana, trabajadores de la vía pública principalmente nucleados en la UTEP se concentraban sobre la vereda de la agitada esquina de Nazca y Avellaneda. Volvían a reclamar por un espacio para trabajar y por el cese de las persecuciones policiales.
En las jornadas anteriores los manifestantes habían cortado la Avda. Nazca y el miércoles cortaron también durante un par de horas las vías del ferrocarril Sarmiento.
“Queremos trabajar”, expresaban en pancartas artesanales y en declaraciones a la prensa manifestaban que “Nos estamos muriendo de hambre. Queremos que nos dejen tranquilos. Solo queremos trabajar. No tenemos armas, nos levantamos de madrugada para llegar aquí.”
Las pancartas también mencionaban a quienes consideran responsables de la represión: Diego Santilli, al frente de la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, ministra de Espacio Público e Higiene Urbana y al jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.
El miércoles por la tarde, desde el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat habían convocado a algunos representantes de los vendedores de la vía pública a una reunión, pero finalmente no los atendieron. La situación de este sector de la población se agravó durante el año pasado por las medidas tomadas por la pandemia. Las tradicionales fiestas de diciembre trajeron un poco de actividad y alivio para estos trabajadores y trabajadoras y generaron también conflictos con los comerciantes de la zona y una circulación que generó alarma por la falta total de protocolos.
Los comerciantes, por su parte, se expresaron la semana pasada a través de un comunicado de la Federación de Comercio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Fecoba). Esta organización manifestó su apoyo, y de algún modo reclamó, el despliegue policial. Además, en el comunicado dado a conocer calificaron a la actividad y a quienes la practican como ilegales y denunciaron la presencia de organizaciones mafiosas detrás de estas trabajadoras y trabajadores: “…la venta ilegal tiene un rostro indigno, ya que detrás de un vendedor ilegal que trabaja sobre una manta, hay una organización mafiosa que se aprovecha de su necesidad de trabajar para explotarlo bajo sistemas de trabajo esclavo y trata de personas”.
Los vendedores ambulantes aseguran que continuarán manifestándose, incluso el secretario general del Sindicato de Vendedores Ambulantes, Omar Guaraz, aseguró que seguirán los cortes de calles y que se analiza la posibilidad de un acampe en la zona.
HyC
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